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7 de octubre de 2015

240

nada de mertiolate

y un poco quiero vivir como los indios
en patas todo el día sin que te digan
andá ponete los championes porque
toda tu familia también en patas en el
monte y yo del monte a
la laguna de la laguna al
monte y si te clavás una espina te
la sacás así nomás o te la
saca tu abuela con cataplasma de
barro de la laguna
nada de mertiolate
nada de mertiolate y
otra que bicicleta
caballo para todo el mundo
ni moto ni el fitito y perros sí
los que quiera
perros sin permiso de tener perros
perros más parientes del zorro
más primos del lobo y los cuentos
todos sobre estrellas y qué miedo al
carlanco puedo tener si
viviríamos debajo de los truenos
y los mandados serían
consigan plumas para las flechas
cortá tal yuyo busquen tal flor
averiguame
dónde hizo cueva la mulita



10 de septiembre de 2015

239

los poemas me salen
con una fuerza extraña en casa ajena
o en hoteles, o en viaje, o
volviendo de tu casa mientras veo
la ciudad con el sol que recién sale
de la arena y los pájaros que ya son
mis otros únicos amigos cada cual
en su ramita o esos tres teros que me siguieron
desde tu barrio hasta picarme el pelo y todavía
andan yirando en el cielo, y yo
llegué, saludé al vecino, corté fresias de la
casa abandonada, ya las puse en agua, ya
puse el agua, casi hierve la pava, entonces
tomo mate solo, amargo, a secas
y pienso qué lindo es agarrar calle temprano
en ayunas, en silencio, las zapatillas en el
pasto zap, zap, y la primavera
que se te tira encima y le ganó
al humito por la boca
y me quedo un rato mirando el vapor que sale
de la bombilla y agarro la lapicera
y escribo que los poemas
me salen con una fuerza extraña en casa ajena.

7 de julio de 2015

238



No quiero empequeñecerme de vos pero
está manso el pasto, domado
en sus remolinos de pelo de niño.

Los ojos bajo tierra.
Los ojos negros en la
napa de una lágrima negra.

En la nariz le escarba una mulita su
laberinto y cueva y hecha cría
en el ronquido.

La boca seca.
La boca, un yacimiento mineral.
La lengua del niño es baquelita.

Pero ahora
sólo vemos
la mata rubia del pasto de este invierno.
Y hay unos huesos por allá, y también
pasa un hombre con tropilla. Retumba
la huella al trote.

Nada despierta al niño de su siesta.
Al gran niño que duerme
bajo el horizonte de fuego de los talas,
al que duerme
bajo la piel de cal del rancherío.

6 de abril de 2015

237



Había panal con miel en el
mercado. Repollo, hinojo
ají parió y pescado.
El agua se abría en tres cascadas, las
piedras: papa negra, higos, y
caía esa agua chica bajo
techo de hierbas, de romero,
salvia, selva por
arriba y monos de jengibre.
Inmensos monos de raíz colgados,
bestias dormidas en mandioca. Y el
agua salía de una serpiente
de manguerita roja.
Los canales bordeaban la espinaca, la
achicoria tenía perlas y los cestos
dejaban libre al mimbre que
hechó brotes hasta el techo. Entonces
el jaguar,
que preparaba su siesta de altura en las
cabreadas del Mercado de San Telmo,
se arrojó sobre nosotros
como gato de entrecasa.

9 de diciembre de 2014

236

1
cómo me pica esta remera roja
cosida con tanza
por las rutas nacionales y provinciales
por los caminos
de tierra

en los brazos me pica
en esa zona sensible donde algunos
prefieren que los rasquen para dormirse
en los antebrazos
en la parte interna del codo

a mi hermana le gustan
unas uñas de vieja
que la rasquen ahí


2
es lo peor para viajar
me la hicieron poner
me desperté y estaba en la silla
lo demás en el bolso

quiero ser grande
ponerme lo que quiera
abrir el ropero
elegir
cualquier cosa

disfrazarme

3
y atrás me pica
en la etiqueta
no puedo
quedarme quieto en el auto


4
salir temprano en invierno
ver la plaza
nevada de escarcha
los puentes
esos arcos
los ojos los remaches 


5
voy a decir
nada más
que lo que veo


6
línea de cota: el obelisco
no se ve desde la ruta

ciudades que si no ves el cartel
no sabés que están ahí

ciudades
con el nombre en letras blancas caídas


7
viajar en año nuevo al mar
llegar el año que viene
querer ver desde la ruta
los fuegos artificiales

saber que todos se abrazan
nosotros
parecemos una nave

la radio
pasa el silencio
dejamos el pueblo
como se deja un planeta


8
hacer noche
dejarse hacer noche
en un hotel
en la ruta 


9
las luces de las estaciones de servicio
y en el hotel
unos sillones de una tela
que la tocás
y parecen semillas de uva


10
papá toma café
mamá toma café
nosotros
vascolet chica

12 de septiembre de 2014

235 - Mandarse a mudar -novela, Ed. Ruinas Circulares, 2014-



Una conductora de TV devenida diva de pueblo, su grupo de amigas, un caserón heredado y el hallazgo de un antiguo cuaderno que narra la saga de los primeros años del lugar. Una ciudad sin nombre. Un naufragio. Vacas que mugen solidarizadas con los hechos. Inundaciones y artistas viajeros por un mapa sin tiempo.
En una prosa ferviente los diálogos se suceden uno detrás de otro, haciendo avanzar la acción y, a la vez, mostrando el colorido de sus personajes: Didri y su asistente Beatriz, los hermanos Urriza, Cramer vs. Cramer, un aprendiz de meteorólogo y el coro de enfermeras conforman un circo sin carpa, el sainete de todos los días con un lenguaje rioplatense al borde del melodrama.
 
Mandarse a mudar, Ed. Ruinas Circulares, 2014.