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23 de noviembre de 2010

180 o té ñandú

al ñandú chico
se le dice charito
como charito ferrarri
la depiladora
que abrió un local en el garaje de
su dúplex y cuando pasabas podías ver
mujeres atrás de un cortinado
a la espera
de la cera negra pero los charitos
tienen un plumón apenas gris
muy volátil
en el sentido del aire
en el sentido
de cualquier pluma de pecho de gorrión
posado viento en contra

cuando crecen un poco
digamos tercero cuarto grado
primera división señortita pilar
furquet morocha carré ya se les
oscurece el cuerpo
y las plumas
toman una cierta consistencia se
les cristalizan de raíz y ellos
aprenden hábitos como chupar la
base de las cañas o comer frutos de
tala talitas caídos hasta que una mañana
a finales de invierno
entre la niebla a mitad de un paseo
el padre le dice al hijo
hijito
charabón


después esto lleva su tiempo
les falta reencontrase con la
madre que se va desde temprano a
conocer otros machos otros
campos les falta pelearse mucho entre ellos
solos o de a grupos con
otros charabones que antes eran sus
mejores amigos les falta
llorar sin que los vean
tomar agua podrida aprender a
putear cerrar el pico a picar las
patas del venado y a pasar
noches en vela
cuartos meguantes osas mayores alfas
centauros y cuando pegan el estirón
el salto el espolón la pluma se les
vuelve como de plumero auténtico
les crecen pestañas altas
el ojo se les hace ojo de
camello amarillo duro en
pleno campo sepia más vale
té ñandú

7 comentarios:

Pablo dijo...

golazo, joaquín, al ángulo

jqn dijo...

gracias pablo. charito y charabón son los estadíos anteriores al ser ñandú. me pareció inetresante

cuir cimarrón dijo...

Encantóme. Sí sí.

Pedro Donangelo dijo...

Me gustó la analogía con lo humano, sin discursos morales

jqn valenzuela dijo...

macky y pedro, muchas gracias por sus lecturas y respectivos comentarios. mis saludos!

l. dijo...

seguimos con los piropos futboleros
"beyeza, nene"

jqn valenzuela dijo...

gracias l. tus comments ayudan